Estos cuentos están dedicados a mi amada hija, mi esposo y todos los niños y padres del universo... La idea surge junto a mi hija de 5 años, para crear en forma acogedora, Cuentos literarios infantiles, basados en los intereses de los propios niños y en los valores fundamentales, propios para enfrentar la Vida... Ojalá puedan leerlos con vuestros pequeños y luego comentar sobre los distintos temas. ¡Anímense!

miércoles, 1 de junio de 2011

Julieta aprendiendo sobre la Amistad


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               Este es mi primer cuento infantil, dedicado a mi única y maravillosa hija, a mi esposo amado y a todos los niños del Universo... La idea surgió porque los niños tienen muy pocas herramientas para conocer los distintos valores que nos hacen convertirnos en seres humanos íntegros y plenos, lo que en un futuro no muy lejano los hará ser personas felices y realizadas... La protagonista de diversas historias será una simpática Jirafita, que aprenderá de ecología, sobre los temores, la vejez, la familia, la alegría, la integración, las festividades, la amistad, el compartir, el amor y muchas cosas más..., muchas de las cosas que le interesan a mi hija de 5 años. Estos cuentos además, serán una invitación a compartirlos con vuestros hijos, para conversar al respecto y poner sobre el tapete, temas "complicados", de manera lúdica y amorosa. Con cariño para ustedes...
Julieta la Jirafita

Aprendiendo sobre la amistad

Paula Mancilla Castro

01/06/2011
            Julieta es una Jirafita muy entretenida como de 5 añitos humanos y que vive muchas experiencias, junto a sus amigos de la Jungla. Lo bueno, es que por lo general siempre aprende valores que le servirán para la vida misma…










 
             Julieta es una Jirafita muy especial.


          Le encanta tener amigos e inventar juegos, especialmente con sus amigos de la jungla frondosa, donde ella vive junto a sus amorosos padres.


             Su mamá siempre le dice que debe regresar a casa antes de que el sol se oculte y de que no hable con extraños, ni aunque le ofrezcan regalos como caramelos, manzanas, zanahorias, sus alimentos favoritos.


           Pero Julieta, en cada una de sus salidas hace nuevos amigos, porque es una Jirafa, extremadamente sociable y confiada.


          En una oportunidad, se encontró con una mariposa de color rosa y como la encontró tan bella, le conversó: “que linda eres mariposa”.


       Pero ésta era algo vanidosa así es que le respondió de mala gana: “si, ya lo sé… soy así, para que todos me admiren y no me gustan los animales tan altos como tú, me siento muy pequeña, así es que mejor me alejo de ti”.


        A  Julieta no le pareció muy simpática esta mariposa.


         Siguió caminando para encontrase con su mejor amigo, el león pequeño y se dio cuenta que la perseguía una abejita con su clásico zumbido: “zzzzzzzzzzz”. Julieta, ya estaba molesta de que la siguiera y le dijo de manera amable, como ella era: “abejita, ¿puedes dejar de hacer ese molesto ruido”?


         La abeja le contestó: “te vengo siguiendo desde que conociste a “Luna”, la mariposa rosada, pero no me haces caso…”.


         Julieta, recordó lo sucedido y como vió, que aquella pequeña abeja la había seguido durante un gran trayecto le respondió: “sí, ¿que quieres decirme…?”. Abeja: “me llamo “Zum” y estoy perdida, no encuentro mi panal”.


           Julieta recordó lo conversado con su madre, pero tenía tan buen corazón, que se puso en el lugar de la pobre Zum y le contestó: “bueno, yo conozco toda esta gran jungla, soy la indicada para ayudarte”.


         Zum sonrió y le explicó a Julieta: Me perdí siguiendo el aroma de unas hermosas flores llamadas “margaritas…”.


           Julieta de inmediato las recordó. “¡Ah, vienes desde el Jardín de margaritas silvestres!, vamos para allá”. Entonces, Julieta se desvió de su camino y acompañó a Zum, hasta aquel bello jardín. “Bueno, aquí estamos dijo la Jirafa”. Desde allí Zum divisó su árbol, en donde estaba su panal y le agradeció a Julieta diciendo: “Eres una Jirafa genial, me dio mucho gusto conocerte. A pesar de mi zumbido, lograste escucharme y ayudarme. Cuando quieras ven a verme, yo te puedo dar una deliciosa miel”. Julieta solo le respondió:”yo también estoy contenta de haberte conocido, no eres vanidosa como aquella mariposa y eres muy generosa, cualidades que yo suelo admirar, además tu zumbido, ya me causa gracia “jajajajaja”, rieron juntas y Julieta siguió por su camino.


            Mientras caminaba reflexionaba sobre la apariencia de las personas y pensó, que feo sería que alguien no quisiera hablar conmigo porque soy muy alta… o no le gustaran mis manchitas, porque si, que tengo muchas…


           Al llegar donde su amigo león, le gritó: “Cachorro, ya vine”. El leoncito, la esperaba hacía un buen rato para comerse unas ricas manzanas, que su madre le había traído del huerto, cercano al pueblo, a donde ellos no se acercaban mucho, porque aquella especie llamados humanos, si que eran peligrosos…”viven con armas esperando disparar al primero que se acerque”, pensaba siempre Julieta. Como esta familia de leones era vegetariana, siempre se juntaban para realizar “ricos picnics…”.


          Finalmente, luego de comerse 5 manzanas cada uno, y con la panza muy hinchada, Julieta le dijo a su amigo León: “creo que hoy aprendí algo muy bueno. Ayudé a alguien que me parecía muy molesto, pero que necesitaba de mi”. Cachorro le respondió: “aprendiste algo fundamental de la vida y de la naturaleza: “si en alguna ocasión necesitas que te ayuden, comienza tu primero por hacerlo…!.


               Los dos amigos se rieron “jajajajjaja”.  Julieta se despidió y se devolvió a su casa antes de  que anocheciera, muy obediente, como su mamá le había pedido.




          Julieta continuará teniendo muchas experiencias entretenidas y aprenderá   muchos valores más
















3 comentarios:

100% Mamá dijo...

Que lindo cuento, amiga, te felicito!!!!

Mujer y Mamá dijo...

Lindo cuento, se lo lei el sábado en la tarde a mi Manu, estuvo muy atento, sobre todo cuando escuchó que había un león "AAArrr" gruñó, jijiji.

Mamá Nortina dijo...

Pamela: me alegro mucho que te gustara!. Un beso!.

Mujer y Mamá:
Que imaginación tienen los niños, desde luego tu Manu, empatizó con la figura masculina del cuento... y pucha que les gustan los leones, jajaja. Me alegro!. Un abrazo!